La cirugía laparoscópica está siendo utilizada cada vez más, pudiendo decir que incluso ha reemplazado a la cirugía abierta en el tratamiento de muchas patologías. La cirugía llamada “mínimamente invasiva” permite que se hagan incisiones menores y con mayor precisión, unido a un menor dolor post operatorio. A continuación se presentan sus ventajas y detalles del método que revolucionó a la medicina hace décadas y que es la base de la actual cirugía robótica. 

 La cirugía laparoscópica es un tipo de cirugía “mínimamente invasiva”. Cuando se realizaban cirugías abiertas, el cirujano hacía una incisión para entrar al abdomen. En el caso de este tipo de cirugía se usan varias incisiones – llamadas “puerto”- que van desde los 5 a 12 mm a 1 cm y que hacen que el médico realice la misma operación que con la cirugía tradicional pero con incisiones pequeñas.

En cada uno de los puertos se inserta un instrumento que es conocido como trocar. A través de los distintos trocares se pasan instrumentos especializados y una cámara llamada laparoscopio que transmite imágenes de la cavidad abdominal a monitores de alta resolución.

El abdomen, entonces, se infla con dióxido de carbono con el fin de provocar un espacio de visibilidad para poder realizar el procedimiento.

Hay ventajas de la cirugía laparoscópica  en comparación con a la cirugía abierta ya que debido a las pequeñas incisiones, la persona siente menos dolor y el período de recuperación es más breve. Por otra parte hay menos cicatrización y en la actualidad la laparoscopía se sigue utilizando a pesar de que hay más adelantos que se relacionan con la cirugía robótica, método aún más preciso.

El Dr. Oscar Schatloff, urólogo con experiencia y que ha participado en más de 1.000 cirugías laparoscópicas y robóticas, aseguró que “la cirugía robótica tiene ventajas en sí, la visión 3D, la articulación de los brazos, el que no hay temblor al realizar los movimientos entre ellos. El cirujano está en una consola cómodo, tiene mejor resolución y mejor aumento. Ahora bien, no siempre para todas las cirugías significa que al paciente le va a ir mejor con una cirugía robótica respecto de una laparoscópica. Como la robótica es más cara, hay que usarla en indicaciones que sí van a tener un beneficio real para el paciente. Si el doctor laparoscopista es experto y está bien entrenado, puede hacer muchas cirugías laparoscópicas con los mismos resultados de la cirugía robótica. Ese es el caso por ejemplo de la nefrectomía total y la suprarrenalectomía, ya que son cirugías donde se sacan órganos y no tienen reconstrucción. En otras cirugías que tienen un alto componente reconstructivo, como la cirugía robótica por cáncer de próstata, la pieloplastía, o la nefrectomía parcial, el robot sí posee beneficios concretos para el paciente”.

Respecto al procedimiento laparoscópico el urólogo Oscar Schatloff señaló que “podemos decir que la cirugía laparoscópica marcó un hito importante en la historia de la cirugía porque permite realizar procedimientos con una recuperación mucho más rápida y con daño mínimo al cuerpo. Antes estos procedimientos solo se podían realizar mediante grandes incisiones. La cirugía laparoscópica es anterior a la robótica por décadas. Lo que se hace ahora con el robot Da Vinci (máquina de la cirugía robótica) es una evolución de este procedimiento. En el fondo es el mismo ambiente en el que se ponen puertos en el abdomen pero se utilizan instrumentos mucho más precisos y modernos. La visión, además, es mucho mejor que con la laparoscópica”, concluyó.